Mundo ficciónIniciar sesiónEl sobre que había recogido del suelo de la cabaña ardía en mi mano como si estuviera hecho de brasas en lugar de papel. Podía sentir el peso de las palabras no leídas presionando contra mis dedos, secretos que una mujer muerta había decidido guardar hasta que su hija tuviera dieciocho años. Ocho años más de lo que Sophia tenía ahora.







