Mundo ficciónIniciar sesiónLa luz de noviembre entraba por las ventanas altas de la habitación nupcial con esa parsimonia particular de los días que saben que son importantes. No era la luz dorada del verano ni la luz gris de los días ordinarios: era algo intermedio, suave y honesto, que caía sobre el vestido crema tendido en la cama como si hubiera sido convocada específicamente para esa mañana.
Clara lo observó desde el umbral del vestidor durante un momento ant







