Mundo ficciónIniciar sesiónLa capilla llevaba cerrada desde el invierno anterior, cuando los últimos albañiles retiraron sus herramientas y dejaron el olor a cal fresca impregnado entre las piedras. Clara lo percibió antes de cruzar el umbral: esa mezcla de piedra vieja y argamasa nueva, de cera de velas y madera recién barnizada, que hacía de la capilla Delacroix un lugar que existía simultáneamente en dos tiempos distintos.
Se detuvo en el pasillo que conduc&iac







