Mundo ficciónIniciar sesiónEl cuarto del hospital estaba en penumbra, la pequeña Rocío dormía en su cuna, y su respiración era vigilada atentamente por unos padres primerizos que solo podían sentir amor infinito por la persona más importante de su vida.
- “No puedo creer que sea nuestra”, susurró él, como si temiera despertarla. - “Es real, Mariano. Y me da miedo de lo perfecta que es”, respondió Caroline, con la voz quebrada. Unos toques sua






