Mundo ficciónIniciar sesiónLa reunión continuó, las conversaciones cambiaban de un tema a otro, manteniéndose siempre en el mismo eje: los negocios.
A pesar de que más de la mitad de las mujeres que iban de acompañantes parecían ser escorts profesionales, había unas cuantas que, como Emilia, iban bien vestidas y del brazo de caballeros que procuraban dejar en claro sus posiciones. Eso dividió la sala a medida que pasó el tiempo, pues las conversacion







