OBLIGADA A TENER EL HIJO DE MI ENEMIGO. Capítulo 75.
Escucho pasos detrás de mí, no me detengo, no pienso hacerlo.
—¡Sophia! —grita Amelie— ¡Espera!
Sigo avanzando por el pasillo del hospital, ignorando las miradas sorprendidas de médicos y enfermeras que se apartan a mi paso. Mi corazón late tan fuerte que siento que me va a romper el pecho. Todo mi cuerpo está enfocado en una sola cosa: llegar a esa sala.
—Sophia, por favor —insiste Amelie, consiguiendo alcanzarme—. Si estás tan segura de que esa bebé es Adhara, tenemos que hacer las cosas bien