Capítulo 50.
Cuando veo a Víctor entrar en la fiesta, el tenedor con el cual estaba comiendo el pastel escapa de mis dedos y termina en el suelo, mientras que yo tiemblo ligeramente.
En mi mente se hace una confusión, en parte me muero del miedo al verlo ahí, pero otra parte de mí reacciona de una manera distinta, como si estuviera emocionada y feliz de verlo.
Pero toda esa felicidad termina de manera abrupta, ya que pocos pasos detrás de él, observo como una hermosa mujer de cabello rojizo y figura escultural se toma de su brazo, caminando a su lado al interior como su acompañante.
¿Quién es esa mujer y por qué está al lado de Víctor?
—Detente Christina, estás haciendo una escena… —me digo a mí misma, sintiéndome avergonzada por mis propios pensamientos.
Soy tan patética…
Se supone que Víctor es la persona que me encerró y me hizo daño, estuvo a punto de quitarme a mi bebé, y es la amenaza por la cual no puedo regresar a mi vida normal.
Y a pesar de saber todo eso, yo estoy aquí poniéndome celo