Capítulo 51.
Con mi corazón latiendo a mil, dejo que Victor me tome del cuello y me empuje dentro de ese cubículo del baño, arrinconando contra una de sus paredes, mientras ponía una de sus manos en mi cuello.
—¿Creíste que no me daría cuenta? —susurra contra mis labios— De esa sucia marca que tienes en el cuello…
Demonios, olvidé que hoy en la mañana Gabrielle dejó una mordida en la piel, pero como no era tan visible no la maquille. Sin embargo, aparentemente Victor se ha dado cuenta de ello, y no está con