Capítulo 26.
Según tengo entendido, Victor Silverstorm no suele llevar a su chofer al trabajo, siempre conduce su propio auto desde su casa al trabajo. No estoy segura del motivo, tal vez es un asunto de confianza para demostrar que es el jefe, o simplemente por que esta loco, pero no deja que sus choferes lo lleven a la empresa, algo que es muy afortunado para mi…
En una mañana soleada de sábado, yo apoyé mi mejilla contra la ventana del coche, admirando el bello paisaje en el exterior, que se sentía casi como la libertad, tan cerca que casi puedo rozarla…
—No te emociones demasiado, solo será un viaje de ida y vuelta —dice Victor, notando lo feliz que estoy.
—Lo se amo —respondo de manera complaciente.
¿Por que es tan idiota? Ni siquiera me permite disfrutar del paisaje de la naturaleza en el exterior, es tan exasperante que quiere controlarlo todo de mí, incluso lo que miro o como me siento, es tan frustrante a veces…
Sin embargo no me dejo llevar, pues en sí no sólo estoy admirando el exterior