Capítulo 13.
Cada vez más confundida, observo a mi antiguo jefe, sentado a mi lado con una expresión sombría.
—Me sentí tan extrañado al recibir su carta de renuncia, solo un mes y un par de días trabajando en mi empresa, mis secretarias suelen durar poco tiempo en el puesto, pero lo suyo es un récord —continúa hablando mirándome fijamente—, así que me preguntaba el motivo…
—Como… Como lo indicaba en mi carta, son razones familiares… —balbuceó tímidamente, sin saber exactamente qué más decir.
—¿Está segura