Capítulo 12.
Después de salir del hospital con la certeza de que estaba embarazada, dos cosas quedaron claras en mi mente: No voy a permitir que Sophia Silverstorm le ponga un dedo a mi bebé, y este hijo de ahora en adelante es solo mio.
No me interesa saber como fue concebido o exactamente cual de los dos magnates es su padre, el bebé en mi vientre es solo mio, y por lo tanto desde ahora actuaré como una madre soltera, no me importa nada mas que mi propio bebé.
¿Pero cómo voy a poder librarme de este gran problema?
Aunque suene algo cliché, la única manera que puedo pensar de evitar a los Silverstorm, es saliendo del país. Eso en sí es un gran problema para mí, pero ya que ellos son tan poderosos al ser ricos y todo eso aquí en Estados Unidos, me sentiría mejor en un país en la frontera, Canada o Mexico.
Después de salir del hospital no dormí nada, me quedé toda la noche en mi computadora, revisando mis posibles lugares de destino, además de valorar cuanto tiempo puedo quedarme solo con una visa