Dos meses después…
—…por los delitos de administración de sustancias psicotrópicas con fines de agresión sexual y lesiones agravadas en concurso real… se impone a la acusada Isabella Quintero la pena de tres años de prisión, sustituibles por libertad condicional bajo fianza de seiscientas siete mil trescientas veintitrés libras esterlinas con cincuenta peniques, prohibición de acercamiento a la víctima y obligación de tratamiento psicológico… —dictó el juez.
—¿Tres años? ¿Es una maldita broma?