Abrir los ojos de nuevo, le había representado un trabajo monumental. Había tenido una pesadilla gris. Espantosa.
Había soñado con sangre, con bebés muertos, con lágrimas y dolor…
¿Pero había sido solo una pesadilla, verdad?
Sus ojos se abrieron y entonces lo supo… no había sido una pesadilla. Había sido el recuerdo de la muerte de su hijo. El recuerdo de que posiblemente su otro hijo le seguiría también.
Fue difícil afrontar eso y no lanzarse del quinto piso de la habitación privada que Ma