Caterine no había visto a Corleone en todo el día. Él había estado ocupado en varios juicios, y ella apenas había tenido un respiro entre todas sus responsabilidades... O quizá, solo quizá, se había asegurado de no cruzarse con él.
La única vez que lo vio acercarse, se ocultó en la sala de copias. Y cuando tuvo que llevarle algunos documentos, no dudó en pedirle a Rosa que fuera en su lugar. Sabía que debería enfrentarlo y dejar las cosas claras, pero no estaba lista para hacerlo.
Si lograba es