Capítulo 18. EVASIÓN
—¿Crees que repensó las cosas y decidió que en realidad nos odia? —preguntó Emma a Fernando, al borde de una nueva crisis nerviosa, pero Fernando negó con la cabeza a pesar de que, dentro de sí, esa duda también taladraba.
» ¿Por qué demonios no dijo a dónde iba? —cuestionó la joven madre—. Si iba a buscar a Alexander pudimos haberla ayudado. ¿Por qué es tan idiota?
—Debe ser genético —sugirió Fernando y Emma le miró con furia.
—A mí no me estés insultando —renegó enojada Emma y Fernando no pudo