Capítulo 22. IMPOSIBILIDADES
—Sigue durmiendo —dijo una voz tenue, que Fernanda alcanzó a escuchar entre sueños—, ¿debería levantarla a comer algo?
Era la voz de Fernando Báez, la adormilada joven estaba setenta por ciento segura de ello.
—No, cuando necesite comer va a despertar. Ahora necesita más descansar —dijo la clara voz de Emma.
—Uno no puede descansar cuando cuchichean en su habitación —farfulló Fernanda, abriendo los ojos, con dificultad, para ver los sorprendidos rostros de sus padres—. ¿Necesitan algo?
—¿Cómo te