Capítulo 24. DECISIONES
—¿Fernando? —preguntó Alana, sorprendida de ver a un hombre que pensó no vería nunca más, luego de que él saliera huyendo del planeta, a causa de la mujer para la que ambos trabajaban.
—Hola, Alana —saludó un joven ya no tan joven como la mujer recordaba—. ¿Puedo hablar con tu hijo Alex?
Tal petición le desorbitó los ojos a la mujer. Ella ni siquiera pensaba que él recordara a uno que apenas si había conocido cuando bebé.
—¿Cómo es que lo conoces? —preguntó Alana, decidida a no dejarse llevar po