Capítulo 25. TEMEROSO INICIO
Fernanda abrió los ojos con pesadez, no quería despertar, quería más tiempo en la cama, pero su padre insistía en que debía abrir los ojos, así que lo hizo y lo miró mal por una fracción de segundo antes de poner los entreabiertos ojos en la otra persona en su habitación; entonces los ojos de la chica se abrieron enormes, y sus fosas nasales se contrajeron, dificultándole respirar.
Fernanda presionó sus temblorosos labios uno contra otro, y tragó el grueso de saliva que se anudó en su garganta p