Capítulo 19. AMOR
Fernanda abrió los ojos sin ser capaz de fijar la vista en nada, el fuerte dolor de cabeza le hizo cerrar los ojos casi de inmediato y llevar su mano a su frente, arrepintiéndose de haberla tocado.
—Demonios —musitó y comenzó a llorar, sin saber la razón de ello.
Seguro eran sus hormonas, o esa manía de esperar lo peor; aunque también podría ser tremendo golpe en su frente.
Pero llorar no era para menos, pues definitivamente no podía esperar nada bueno cuando lo último que recordaba era haber pe