Al amanecer, después de despertarse, Ravi y Malú regresaron a la mansión. Al llegar, fueron recibidos con sonrisas por las empleadas Gabriela, Fernanda y Camila, la ama de llaves, y Olga —quien había sido avisada por Ravi de que la pareja solo regresaría al día siguiente— sospechaban que él había preparado una sorpresa especial.
Tan pronto como entró, Malú compartió la novedad:
—¡Ravi me pidió matrimonio! ¡Estamos comprometidos!
Las empleadas estallaron de alegría, abrazando a la pareja. Olga l