Olga, tomando las manos de Malú, comenzó a explicar:
— Aquella noche, cuando salí, me di cuenta de que los hombres de Viktor me estaban siguiendo. Intentaron secuestrarme para saber dónde tú y tu madre se escondían. Corrí, pero ellos me dispararon. Estuve a punto de morir, pero él… — señaló a Gabriel, que observaba la escena con una mirada seria. — Él me salvó. Pasé muchos meses en coma y, cuando desperté… — hizo una pausa, con lágrimas deslizándose por su rostro. — Perdóname, Malú. Perdóname p