Obediente, me incliné para escuchar, y Valerie me susurró al oído:
—¿Qué le pasa a Mateo? Hace un rato, en la sala, empezó a molestar a Alan. Lo fastidió tanto que lo puso rojo. Es la primera vez que veo a Alan tan callado y tan rojo. Increíble.
Me quedé pasmada.
¿Mateo, burlándose de Alan, y haciéndolo sonrojar?
¿No será que está vengándose por mí?
Tal vez pensó que yo soy demasiado sensible y no puedo ganarles en ese tipo de bromas, así que decidió entrar él.
Pff.
No pude evitar reírme un poco