Aurora
Desperté con el sol filtrándose entre las cortinas y un hormigueo en la piel donde sus dedos habían estado. No era un hormigueo normal, era como si Gael hubiera dejado una marca invisible, una huella que solo yo podía sentir. Me quedé mirando el techo, intentando procesar todo lo que había pasado entre nosotros. Ese beso en el coche, sus manos en mi cintura, la forma en que me miró como si fuera la única persona en el mundo.
¿Era esto amor? ¿O simplemente miedo disfrazado de algo bonito?