Capituló 6
La noche no era simplemente oscura; era densa, cargada con el aroma a asfalto húmedo y el eco lejano del bajo eléctrico que aún vibraba en las paredes del club. Yestin se quedó petrificada, el tiempo pareció dilatarse mientras las palabras de Castiel flotaban en el aire gélido. Se detuvo en seco, mirando de reojo al hombre cuya presencia parecía consumir el poco oxígeno que quedaba en el callejón. Estaba atónita. Una declaración de ese calibre, viniendo de un hombre que apenas podía sostenerse e