Capítulo 42 Prueba el sabor.
El chofer obedeció y detuvo el auto frente a un restaurante. En verdad, Raina no sentía nada de hambre; lo de hace un momento solo había sido una excusa para fastidiar a Marta.
—En serio, no tengo mucha hambre —dijo Raina, lo único que quería era ver pronto a Celia.
Desde que bajaron del avión, se sentía intranquila; deseaba verla, pero al mismo tiempo tenía miedo de hacerlo.
—Yo sí tengo hambre —contestó Iván justo cuando el chofer le abría la puerta.
Él, con sus piernas largas y un pantalón ne