Raina soltó una risa seca, llena de sarcasmo.
—Mire, señor Herrera, cuando yo busco trabajo no me fijo en el dinero, me fijo en el jefe.
Ese golpe le dio justo en el orgullo. Iván hizo una mueca, dejando que se le viera la decepción en la cara.
—¿Tan mala imagen tienes de mí? ¿De veras crees que no le llego ni a los talones a Jayden?
Raina le sostuvo la mirada sin parpadear.
—¿A poco el gran señor Herrera no se sabe la respuesta?
Se quedaron así unos segundos, con una tensión que se podía cor