¡PUM! El disparo retumbó en la oscuridad y el cuerpo del tipo cayó seco al suelo.
—¡Maldita sea! —Iván soltó toda su rabia de un puñetazo contra un contenedor que tenía cerca.
Las sirenas cortaron el silencio de golpe y los paramédicos subieron a Román a la camilla de volada.
—Tiene varias fracturas y parece que trae una hemorragia interna. ¡Hay que meterlo a quirófano ya! —soltó el médico después de revisarlo rápido.
Raina quiso subir a la ambulancia, pero Iván la frenó en seco.
—A ti también t