—Manuel, el sol no se puede tapar con un dedo. Si te dejo pasar esta, tarde o temprano alguien más te va a cobrar la cuenta. Además, no pienso cargar con la conciencia de dejar que un tipo como tú se salga con la suya. Voy a sacar a la luz todas tus porquerías.
—Te lo digo de una vez para que ni te gastes en amenazarme. Ya sé que tienes esas fotos mías, así que lánzalas si quieres.
—¿No decías que nos hundiéramos juntos? ¡Pues dale, que todo vuele por los aires!
Raina colgó sin dejar que él dije