El auto se detuvo frente al Club Platino, tomando a Raina por sorpresa. Por la intensidad que él traía hace un momento, ella juraba que irían directo a casa para "terminar lo pendiente".
Pero bueno, dicen que hay dos cosas con las que un hombre no debe jugar si no quiere perder el control: las drogas y el sexo.
Iván tomó a Raina de la mano y entraron con toda la calma del mundo.
En cuanto cruzaron la puerta, dos juniors que estaban ahí plantados como estatuas se inclinaron casi al mismo tiempo