Aunque duela amar (1era. Parte)
Casi una semana después
Islas Maldivas
David
Escuchaba una voz, como un eco lejano llamándome, murmurando algo que no lograba descifrar. Intenté moverme, pero el cuerpo me pesaba como toneladas de arena; el sabor del mar seguía adherido a mis labios.
Imágenes difusas se alternaban en mi mente como un rompecabezas roto… y, en un parpadeo, regresé a esa noche. Ronald hablando de la muerte de Blake. Esa idea materializándose, casi respirándome encima.
Aunque, siendo sincero, dudaba haber dado ese