Nosotros (1era. Parte)
Unos días después
Puerto Escondido, Baja California Sur, México
David
En esas charlas donde todo fluía, donde solo hablaba de cosas banales con mi mujer, había momentos en los que la sinceridad nos golpeaba sin aviso. Bastaba un gesto, un silencio, o esas pequeñas confesiones que uno suelta sin pensar. Y yo… yo había empezado a prestar atención. A esos detalles mínimos que son esenciales para terminar de conocer de verdad al otro. Eran más que anécdotas de su trabajo o de su vida. Eran verdad