Los malditos documentos que Damián tenía que buscar nos dieron más trabajo de lo que pensamos, pues, no recordaba el lugar exacto en el que los había dejado, y después de más de una hora de búsqueda junto a su insoportable secretaria, los encontramos.
Pero de igual manera tuvimos que quedarnos por mucho más tiempo, mientras él ordenaba los documentos y le daba instrucciones a la estúpida mujer que tenía más o menos la misma edad que él, y que en todo el tiempo que estuvimos en la oficina no par