Sabía perfecto como hacer que Damián bajara la guardia, he aprendido a usar sus misma tácticas para hacerle creer que sí, que ha ganado, que ya todo estaba bien y que finalmente me había ceñido a sus reglas y órdenes.
Pero no, yo tenía muy claro mi objetivo: sacar a mi hija del maldito mundo oscuro en el que él estaba metido, antes de que fuera muy tarde. Y lo haría, pese a todo lo haría. Todo ante mi hija perdía valor y sí su vida estaba en peligro me importaba una mierda tener que pasar por e