Policías por todos lados, ambulancias, bomberos e incluso había periodista que se mantenían alejados por otros policías que protegían el perímetro. Podía sentir los flashes a mis espaldas, el bullicio de todos, los periodistas preguntando cosas a los policías y en ocasiones gritándolas hacia mí.
Había entrado en pánico pero yo misma logré salir de él, y ahora sólo estaba allí parada, a un lado de la camioneta, con los ojos fijos en el lugar que los bomberos habían logrado apagar. Las lágrimas c