Después de aquella orden a Hansel, minutos después lo ví salir a paso veloz de la casa. De eso había pasado ya muchas horas, y mis nervios crecían muchísimo más con cada segundo, temía que al llegar trajera a Mía con él, temía que no llegara, temía sí llegaba.
Un total caos de emociones y sentimientos, así me sentía; era como sí todos mis sentimientos, todas mis emociones estuvieran corriendo con tanto desespero como personas chocando unas con las otras en medio de una balacera.
Solté aire por