Cuando Aria salió con Sophie por la puerta principal del hotel donde trabajaban, pensó que la noche por fin había terminado, pero tras hacer varios pasos ambas vieron a Julian esperando a un lado del gran edificio, La joven sintió cómo el estómago se le encogía otra vez. Su amiga se tensó de inmediato, tomándola del brazo para alejarse de allí.
—Tranquila, Soph —dijo Aria volteando a ver a su amiga—. Hablaré con él.
—¿Estás segura? —Aria asintió sin emitir palabra—. ¿Quieres que me quedé? —preg