—Tienes la mano lastimada, ¿sí puedes cortar verduras?
—Desde mi papel de médico tengo que aconsejarte otra cosa: mejor busca a alguien que corte por ti. Si te tiembla la mano y te llevas un dedo, ¿qué hacemos?
Sofía Valdés, a punto de ponerse a cocinar, no había pensado en eso. Al oírlo, cayó en cuenta de que, en efecto, debía pedir ayuda para el picado.
Sin más, posó la mirada sobre Leonardo.
—Mi pulso con el cuchillo no le llega al de Elías—dijo él al notar que lo habían elegido—. Lo bajo pa