—¡Llama al director ahora mismo! ¡Hazlo frente a mí! —la voz de Alejandro era tan fría que cortaba el aire.
El secretario Javier dejó el celular sobre el escritorio, marcó el número del director y puso el altavoz.
La llamada fue respondida enseguida. El tono del director sonaba animado:
—Señor Javier, tan temprano… ¿hay alguna instrucción?
—Director, el señor Rivera quiere saber qué pasó exactamente con la señorita Valdés. —El secretario habló con seriedad.
Al escuchar que se trataba de Sofía, e