Fue otra casualidad la que le hizo quedarse con aquel terreno en las afueras del sur de la ciudad.
En principio era un lote que solo generaba pérdidas, pero de la noche a la mañana apareció un manantial y el valor se disparó.
Y ahora, para colmo, había ganado un nuevo aliado.
—Investiga todo lo que puedas sobre esa tal Susana. Mientras paguemos lo suficiente, no creo que haya alguien a quien la familia Rivera no pueda comprar.
—Sí, señor Rivera.
El secretario Javier estaba a punto de retirarse