—¿En qué piensas?
Mateo le dio un golpecito en la cabeza a Sofía con el libro que tenía en la mano.
En un instante, Sofía salió de su ensoñación sobre recuerdos de su vida pasada.
—¿Y ese golpe? —se quejó mientras se frotaba la frente.
—Obvio que te estoy buscando por algo —dijo Mateo con naturalidad, empujándole unos documentos.
Sofía los tomó y, al abrirlos, notó que se trataba de la autorización oficial para el terreno en las afueras del sur de la ciudad.
Al ver el contenido, soltó un emocion