El hipódromo había quedado vacío, como un escenario después de la última función. Los murmullos, las apuestas y el sonido de cascos sobre la pista se habían desvanecido, dejando únicamente un silencio pesado. Alexandra Morgan permanecía allí, en el palco privado que horas antes había sido testigo de su victoria silenciosa sobre Ilya Petrov.
El vaso de whisky descansaba en su mano, la luz del sol se filtraba a través de los ventanales proyectando destellos dorados sobre su piel. Alexandra no ten