Cuando el bullicio natural de la manada se redujo a murmullos, el Alfa Héctor levantó la mano para decir unas palabras... Yo escuchaba, pero mis ojos recorrían a la multitud. Ella no estaba aquí. No estaba de pie frente a los miembros de la manada como lo hacía su familia, no estaba al lado de la familia Alfa.
¿Por qué no, dónde demonios estaba? ¿Sería esto otro ejemplo de su rechazo a aceptar su cambio de posición en la manada, igual que su negativa a entrenar sin un arma?
Un acto de desafío as