Punto de vista de Josefina
Odiaba las corridas de manada, sobre todo porque no podía participar. Era el único momento en que me recordaban que no era como ellos.
No podían evitarlo, estaban siguiendo el instinto. ¿Por qué deberían cambiar siglos de tradición solo por una persona? No deberían, y por mucho que lo intentaba, trataba de no odiarlos por eso.
Pero no importaba cuánto intentara, aún dolía. El dolor aún arañaba mi pecho, la sensación de no ser suficiente, de no estar completa.
Esta caba