Un mes pasó desde que nació mi primer bebe, pero todos los días, iba Rassim a la sala, dos horas follandome sin descanso, dejandome a veces sin fuerzas ni para hablar, hasta que un día el médico le anunció mi segundo embarazo.
Ese día me cogió uno de los sicarios de Rassim en brazos para llevarme a un dormitorio, pero llevaba todavía el gotero en mis brazos. Poco a poco me fui recuperando, pero Rassim me tenía como su sirvienta. Cuando llegaba al palacio lo esperaba arrodillada en la puerta co