Después de leer aquel documento firme convencida de que solo era eso, un contrato de confiabilidad, seguidamente me fui al dormitorio viendo cuando entre un vestido como los que las mujeres usan en esa ciudad y un tanga solamente. Entre en el cuarto de baño, me duche sin prisa y cuando me sequé el cuerpo me puse aquel vestido, momento en el que entraron dos mujeres en el dormitorio, una era para peinarme y la otra mujer era para pintarme, sintiéndome como una puta de lujo cuando terminaron. Me