El que entró en aquel cuarto no era Carlo o por lo menos eso creí, era mucho más viejo que él, tenía más barriga y olía muy mal. Escuche risas mientras aquel hombre se desnudaba, se acostó encima de mi, pero lo aparte aunque estaba demasiado drogada,, notaba sus manos ásperas tocando mi piel.
—-- Ven aquí puta, te voy a hacer mas grande tus agujeros — escuchaba que me decía.
Me cogio la barbilla con sus dedos, metiendome la lengua que sabía a tabaco y a alcohol en mi boca, como pude le di un e