Capítulo 8. Parte 3
Antonella:
El estómago me suena de hambre, una sopa no es suficiente para acostarme tranquila, y solo espero a que Bruno empiece a roncar como foca para poder bajar a la cocina por algo de comer. Al primer ronquido, sé que no despertará más, por lo que, bajo rauda hacia la cocina, y preparo un gran sándwich, el cual devoro como la muerta de hambre que soy. Una vez satisfecha, vuelvo al cuarto, entro al baño, me lavo los dientes, y me meto a la cama para poder descansar, no sin antes, enviar un