Capítulo 8. Parte 2
Antonella:
Salgo agradecida por la atención brindada por el doctor verdadero, pues no estaba obligado a darme un justificativo médico, sin embargo, notó en mí la desesperación que llevo guardada. Atesoro el bendito papel, como si fuera oro puro, lo guardo en mi bolso, y me voy feliz a la otra ala del hospital para tener una cita con el doctor Brunetti.
Aviso de mi llegada, y mientras espero, comienzo a recordar al doctor falso...
«¡Qué hombre tan guapo!»
Lamentablemente, no alcanzo a visualizar