Capítulo 60. Parte 4
Antonella:
Abro la boca ligeramente, mirando el desastre que he dejado, y por un instante intento recordar el nombre de ese hombre.
—¿Bruno? ¿Quién es Bruno? Ah, sí… Bruno… así se llama Solcito —Cinnia me mira como si el golpe me hubiera hecho perder la memoria, y la verdad es que hace tiempo olvidé el nombre de ese hombre—. ¡Dios! Todo es mi culpa… Diego irá a la cárcel por salvarme. Él no se merece estar con una mujer tan bruta… no se lo merece.
La última palabra la digo en un susurro. Espero