Capítulo 5. Parte 3
Antonella:
La madre de Marcus no dice nada, solo me observa de pies a cabeza, dándose cuenta de mi falta de carácter, y por qué no decirlo también, fijándose en mi aspecto, y comparándolo con el de ella, que sin duda es espectacular. Se da media vuelta y empieza a caminar de prisa, sin darle tiempo a Marcus de alcanzarla, haciéndolo correr de prisa hacia su elegante automóvil.
Corro hacia la parada de autobús, nerviosa de llevar media hora de retraso, pues conozco a mi esposo y sé que, si ha llegado a casa, estará enfadado, aunque a esta hora no debería haber llegado, pero con la suerte que me cargo...
Con manos temblorosas busco las llaves en el bolso, hasta que doy con ellas y logro entrar a casa, encontrándola en completo silencio, lo que me indica que Bruno no ha llegado aún. Aliviada dejo el bolso colgando de una silla, abro el grifo y lavo muy bien mis manos para ponerme a cocinar. Retiro un pollo del refrigerador, y comienzo a trozarlo, luego me doy media vuelta para sacar algu